Te veo y un escalofrío recorre mi médula,
qué más da quien eres, sólo deseo tenerte, de forma apasionada, agresivamente
descontrolada,
te muerdo el cuello mientras alzo la mirada,
En un rincón de la calle,
siento tu cuerpo que busca ansioso mi calor, una parada en mi cuerpo,
un polvo, un deseo, un arrebato de pasión..
No hay beso de despedida, tan sólo una sonrisa y un adiós.
Y mañana en el metro, en la misma situación,
otros dos desconocidos ,
la misma pasión.
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